Pertenencia
Julio 2006
Segunda y última obra que ideé y ejecuté esa semana. Aquí no la explicaré... Intento, lo intento, recoger algo cuando me traspasa y inscribirlo dentro de cuatro esquinas para que refleje un pedazo de verdad. Pero casi nadie entiende lo que pretendo. Resignada y penosamente me explico -traicionando la obra- pero aún así las palabras no encarnan suficientemente lo que es. Ayer acudí a la exposición de Ramón Gaya que se aloja en La Pedrera.
Huí de tristeza a los 30 minutos de haber entrado al descubrir como la gente, jóvenes y mayores, desfilaban en lo que parecía un paseo comercial.
No contemplaban la obra: Miraban y curioseaban como si de escaparates se trataran. Casi empiezo a llorar. Descubriendo una obra, un paisaje lluvioso, se me vino una frase al autor ahora desaparecido:
la acuarela se seca.
La gente puede, hay algo en su interior que debe ser arrancado pero está tiranizada por las imágenes (imágenes, tópicos, arquetipos) y no sabe ver más allá: No ve el mundo, no ve sus vidas. No ve y no puede sentir. Pero álguien entedió Pertenencia. Hay esperanza.
Grácias tía Beatriz.























